Para bares y restaurantes de dueño

Una foto al albarán. El margen de cada plato, al instante.

Escandia lee tus albaranes y tu carta con inteligencia artificial y te da el escandallo, el food cost y el margen de cada plato. Al instante y en tu móvil. Sin Excel.

Te la enseño con tu carta y tus albaranes reales. Sin compromiso.

Por qué existe Escandia

Nace de una pregunta sencilla: si yo tuviera un restaurante, ¿qué haría con la tecnología que hoy tenemos?

En casi todos los restaurantes & bares pasa lo mismo: el albarán llega en papel, alguien pica los precios en un Excel cuando puede, y el margen real de cada plato es una intuición. Cuando el aceite o las gambas suben, te enteras al cerrar el mes. Escandia es lo que haría yo: una foto, y que la inteligencia artificial haga el trabajo que nadie tiene tiempo de hacer.

Horas metiendo albaranes a mano

Cada semana, los mismos precios copiados de un papel a una hoja de cálculo. O peor: no se copian.

Sin saber qué deja cada plato

El plato que más vendes puede ser el que menos margen te deja. Sin escandallo, no hay forma de verlo.

Las subidas de precio llegan tarde

El proveedor sube un 15 % y tu carta sigue igual durante meses. Ese margen se va sin que nadie lo vea.

Cómo funciona, en tres pasos

Todo desde el móvil. La IA lee, tú confirmas, y los números se actualizan solos.

1

Foto a la carta

La IA saca cada plato con su categoría y su precio de venta. Tú revisas y le pones los ingredientes por gramos.

2

Foto al albarán

Lee producto, unidad y precio sin IVA. Asigna cada línea a tu ingrediente y actualiza el coste de todos los platos que lo llevan.

3

Informe de rentabilidad

Con las ventas del día, cada plato queda clasificado: líder, revisar precio, impulsar o reconsiderar. Y qué hacer con cada uno.

Lo que cambia cuando lo tienes

No es un programa más. Es dejar de hacer a mano lo que una foto puede hacer por ti.

Recuperas horas cada semana

Lo que antes era media tarde con el Excel queda en el tiempo de hacer una foto y confirmar.

Food cost siempre al día

Cada albarán actualiza el coste de todos los platos que llevan ese ingrediente. Sin que tengas que acordarte.

Avisos cuando algo sube

Ves las subidas de precio el mismo día, con los platos que afectan y su nuevo margen. No a final de mes.

Sabes qué hacer con cada plato

Qué mantener, a cuál subirle el precio, cuál empujar y cuál retirar. Con tus ventas y tus números, no los de un manual.

Pensado para tu bar, no para una cadena

Los programas de gestión de hostelería están hechos para grupos con oficina y varios locales. Escandia está hecha para el que cocina o está en la barra y decide en el momento.

Por eso es simple a propósito: hace pocas cosas, las hace desde el móvil, y detrás hay una persona a la que puedes escribir.

Un ERP de hosteleríaSemanas de implantación y formación
EscandiaFoto a la carta y empiezas hoy
Un ERP de hosteleríaSe maneja desde el ordenador de la oficina
EscandiaSe maneja desde el móvil, en cocina
Un ERP de hosteleríaCientos de funciones que nunca abres
EscandiaEscandallo, food cost, alertas e informe. Punto
Un ERP de hosteleríaSoporte por ticket
EscandiaUna persona con nombre y apellidos que te responde

Preguntas habituales

¿Y si la foto se lee mal?

Nada se guarda hasta que tú lo confirmas. Ves cada línea que ha leído, corriges lo que haga falta y entonces se aplica. Con una foto nítida y bien iluminada acierta casi siempre; cuando no, lo arreglas en segundos.

¿Necesito saber de escandallos?

No. Un escandallo es la lista de lo que lleva una ración y cuánto cuesta. Tú pones los gramos de cada ingrediente y Escandia calcula el resto: coste, margen y food cost. Si quieres, te lo monto yo con tu carta.

¿Mi gestor no me da ya esta información?

Tu gestor te da la foto del mes pasado, del negocio entero. Esto es hoy, plato por plato, en tu móvil. Son cosas distintas y se complementan.

¿Hay permanencia?

No. Y si lo quieres para tu negocio, lo hablamos primero: te enseño la demo con tus números y decides.

¿Quieres esto para tu negocio?

Escríbeme y te enseño Escandia con tu carta y un albarán tuyo. En quince minutos sabes si te sirve.